Qué es normal sentir, día a día
Sangrado leve y babeo con restos de sangre las primeras horas, algo esperable. Muerde una gasa con presión suave durante 30-45 minutos para favorecer el coágulo. Dieta líquida o muy blanda y fría (yogur, puré frío, batidos sin pajita), reposo relativo y frío exterior en la mejilla en tandas de 15-20 minutos.
Según el NHS, la hinchazón suele ser más visible precisamente en estos días, aunque la mayoría del dolor ya ha empezado a ceder si se sigue la pauta de analgésicos. Puedes introducir alimentos blandos templados (pasta muy hecha, puré, pescado desmenuzado) masticando por el lado contrario.
La hinchazón y la molestia bajan de forma notable. Puedes retomar el cepillado suave de la zona (sin tocar directamente la herida) y ampliar la dieta hacia alimentos más normales. El NHS señala que algo de hinchazón puede notarse hasta dos semanas, aunque ya sea leve y en descenso.
Cuidados que ayudan a que todo vaya bien
- No enjuagar con fuerza ni escupir el primer día: puede desalojar el coágulo que protege el hueso.
- Nada de pajita ni fumar durante al menos 48-72 horas: la succión tiene el mismo efecto que escupir con fuerza.
- Enjuagues suaves con agua templada y sal a partir del segundo día, después de las comidas.
- Analgésico pautado, sin esperar a que aparezca el dolor.
- Dieta blanda y fría al principio, evitando alimentos muy calientes, duros, picantes o con semillas que puedan quedarse en la herida.
- Reposo relativo las primeras 48-72 horas: el ejercicio intenso puede aumentar la hinchazón y el sangrado.
Cuando el dolor va a más en vez de a menos
Lo habitual es que la molestia sea mayor los dos primeros días y disminuya después. Si el dolor aumenta a partir del tercer o cuarto día, especialmente si es un dolor punzante que sube hacia el oído, puede tratarse de una alveolitis seca: el coágulo que protege el hueso se ha perdido o disuelto antes de tiempo, dejando el hueso expuesto. No es peligroso, pero sí muy molesto, y necesita que la clínica limpie la zona y coloque un apósito específico para aliviarlo. No se soluciona solo con más analgésico.
- El dolor aumenta en lugar de disminuir pasados 3-4 días
- Fiebre
- La hinchazón sigue creciendo en vez de bajar hacia el tercer día
- Sangrado abundante que no cede con gasa y presión
- Mal sabor persistente o supuración en la zona
- Dificultad para abrir la boca o tragar
Ninguno de estos síntomas forma parte de una recuperación normal. Si aparece cualquiera de ellos, llama en lugar de esperar a la revisión.