Especialista de Dentaláser examinando de cerca la encía y los dientes de un paciente
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Periodoncia

Encías retraídas: causas y si tienen solución

Equipo clínico de Dentaláser · Dirección clínica: Dr. Alberto Cerezo · Publicado el 3 de septiembre de 2026 · Lectura: 6 min
Gabinete de Dentaláser en Fuengirola preparado para una revisión periodontal

La retracción de encías no se revierte de forma espontánea porque el tejido gingival perdido no vuelve a crecer solo; lo que sí es posible es frenar su avance actuando sobre la causa —cepillado agresivo, enfermedad periodontal o bruxismo— y, en casos concretos, plantear un tratamiento específico.

Qué es la retracción gingival

La retracción gingival ocurre cuando el margen de la encía se desplaza hacia la raíz del diente y deja al descubierto una zona que normalmente está cubierta por tejido blando. Suele notarse porque el diente "parece más largo" que antes, o porque aparece sensibilidad al frío, al calor o a los alimentos dulces en la zona donde la encía se ha retirado: la raíz expuesta no tiene el esmalte protector de la corona y es más sensible a estos estímulos.

Es un proceso gradual y, salvo que exista una causa aguda evidente (un golpe, por ejemplo), rara vez se nota de un día para otro: se va acumulando durante meses o años, lo que hace que muchas personas no le den importancia hasta que la sensibilidad se vuelve molesta.

Causas más frecuentes: cepillado agresivo, periodontitis, bruxismo

Causas más habituales: cepillado con técnica o fuerza inadecuada, enfermedad periodontal no tratada, bruxismo (apretar o rechinar los dientes), y en menor medida factores anatómicos individuales, como encías finas de nacimiento.

El cepillado demasiado agresivo —con cerdas duras, movimientos horizontales bruscos o demasiada presión— desgasta mecánicamente el margen de la encía con el paso de los años. Es una de las causas más comunes precisamente porque parte de una intención buena: muchas personas cepillan con fuerza pensando que así limpian mejor, cuando en realidad dañan el tejido que protege la raíz.

La enfermedad periodontal (gingivitis no tratada que avanza a periodontitis) destruye el hueso y el tejido de soporte alrededor del diente, y la encía se retrae siguiendo esa pérdida de soporte. El bruxismo, por su parte, somete al diente y a la encía a fuerzas que exceden lo que el tejido está diseñado para soportar, acelerando la recesión en los dientes más afectados por el rechinamiento.

Por qué no se regeneran solas

El tejido gingival, a diferencia de otros tejidos del cuerpo, no tiene capacidad de regenerarse de forma espontánea una vez perdido. Por eso una encía retraída no vuelve a "crecer" con el tiempo, aunque se corrija la causa que la provocó: lo que se consigue al actuar sobre la causa es detener el avance, no recuperar el tejido ya perdido.

Esta es la razón por la que la prevención —una técnica de cepillado correcta, revisiones periódicas y controlar el bruxismo si existe— tiene tanto peso en periodoncia: es mucho más eficaz evitar que la recesión avance que intentar revertirla una vez instaurada.

Qué opciones existen según la causa y el grado

El primer paso siempre es identificar y controlar la causa: corregir la técnica de cepillado, tratar la enfermedad periodontal activa mediante limpieza profesional y, si procede, curetaje, o abordar el bruxismo con una férula de descarga. Sin este paso, cualquier otra intervención tiene poco sentido porque el proceso seguiría avanzando.

En casos con sensibilidad marcada, existen tratamientos para reducir la molestia en la raíz expuesta sin necesidad de cirugía. En recesiones más avanzadas y en casos concretos donde afecta a la estética o compromete la salud del diente, se puede valorar una intervención específica; qué opción es adecuada depende del grado de retracción, de la causa de fondo y de la situación de cada paciente, y se decide siempre tras una exploración periodontal completa.

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Cuándo acudir al dentista
  • Sensibilidad al frío o al calor que va a más
  • Los dientes se ven cada vez "más largos"
  • Sangrado de encías al cepillarte
  • Notas que aprietas o rechinas los dientes por la noche
  • La retracción es visible en un diente y no en los demás (posible causa localizada)

Cuanto antes se identifique la causa, antes se puede frenar el avance: la retracción de encías no duele hasta que la sensibilidad ya es notable.

Preguntas frecuentes

Lo que también preguntan
nuestros pacientes.

No, el tejido gingival perdido no se regenera de forma espontánea; lo prioritario es detener la causa que lo está provocando antes de valorar cualquier otra opción.
Al contrario: un cepillado demasiado agresivo es una de las causas más frecuentes de retracción. La técnica y la suavidad importan más que la fuerza.
No siempre: también puede deberse a un cepillado agresivo, al bruxismo o a factores anatómicos individuales. Por eso conviene una exploración periodontal para identificar la causa exacta antes de actuar.

Fuentes

  1. SEPA — Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración: sepa.es.

Aviso

  1. Este artículo tiene finalidad informativa y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Consulta siempre con tu odontólogo.
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