Qué sientes durante el tratamiento
El segundo paso de una endodoncia, justo después del diagnóstico con radiografía, es anestesiar la zona por completo. A partir de ahí puedes notar presión o la vibración del instrumental rotatorio mientras se limpia el conducto, pero no dolor. Si en algún momento sientes algo más de lo esperado, se refuerza la anestesia al instante, sin esperar a que termine la cita.
El tratamiento completo sigue cinco pasos: diagnóstico y radiografía, anestesia y aislamiento con dique de goma, apertura y limpieza del conducto, desinfección y sellado con gutapercha, y restauración final del diente con empaste o corona. Suele completarse en una o dos citas de entre una y dos horas, según la complejidad del diente y el número de conductos.
El dolor que tenías antes, explicado
Es la confusión más habitual: el dolor que lleva a la consulta no es el que se siente durante el tratamiento, sino el motivo por el que hace falta. Un dolor espontáneo, que empeora al morder o que despierta por la noche, suele indicar que la pulpa dental (el nervio) está inflamada de forma irreversible o infectada. Cuanto antes se trate, menos complicado suele ser el proceso.
Qué es normal sentir después
Cuando el efecto de la anestesia desaparece, es habitual notar sensibilidad al morder o una molestia leve mientras baja la inflamación de los tejidos que rodean la raíz. Según indica la NHS, esta molestia mejora en poco tiempo con analgésicos habituales. En la mayoría de los casos remite en cuestión de días, aunque en tratamientos con infección previa importante puede prolongarse un par de semanas.
- Analgésico habitual si notas molestia, siguiendo la pauta que te indique el dentista.
- Evita masticar con fuerza del lado tratado hasta la restauración final del diente.
- Mantén la higiene normal, cepillando con cuidado la zona los primeros días.
- Dolor persistente que no cede con analgésicos habituales
- Dificultad para masticar o dormir por el dolor
- Mal sabor de boca o supuración en la zona
- Hinchazón que se extiende por la cara
Ninguno de estos síntomas forma parte de una recuperación normal. Si aparece cualquiera de ellos, contacta con la clínica para valorar si hace falta un retratamiento.