Si el diente se ha astillado o roto (fractura)
Un golpe, morder algo duro o una caries que ha debilitado el diente pueden hacer que se rompa un trozo, desde un pequeño desportillado hasta una fractura que deja el diente sensible o con la pulpa expuesta. Esto es lo que debes hacer:
- Enjuaga la boca con agua templada para retirar restos y ver bien la zona.
- Si encuentras el fragmento, guárdalo en un poco de leche o suero fisiológico; en algunos casos se puede volver a pegar.
- Aplica frío en la mejilla, por fuera, nunca hielo directo sobre el diente o la encía.
- Si el borde queda afilado, cúbrelo con cera dental o un chicle sin azúcar para no cortarte la lengua o el labio.
- Llama a la clínica y explica qué ha pasado: cuanto antes se valore, más fácil suele ser reconstruir el diente.
Si el diente se ha caído entero (avulsión)
Un traumatismo fuerte puede sacar el diente completo de su alveolo, con raíz incluida. Aquí la diferencia clave es si se trata de un diente de leche o de un diente definitivo:
Diente definitivo
- Cógelo siempre por la corona (la parte que se ve al masticar), nunca por la raíz.
- Si está sucio, acláralo solo con agua o suero, sin frotar ni usar jabón.
- Intenta colocarlo de nuevo en su sitio con cuidado y muerde una gasa para mantenerlo en su posición.
- Si no puedes recolocarlo, consérvalo en un vaso de leche o en tu propia saliva (nunca en agua del grifo).
- Acude a la clínica de inmediato. El pronóstico depende en gran parte del tiempo que el diente pasa fuera de la boca.
Diente de leche
Un diente de leche que se cae por un golpe no se reimplanta, a diferencia de uno definitivo. Aun así, hay que acudir a revisión para comprobar que no quedan restos en la encía y que el golpe no ha dañado el diente definitivo que está formándose debajo.
Qué NO hacer
- No toques la raíz de un diente caído ni intentes limpiarla frotando.
- No guardes el diente en agua del grifo ni lo dejes secar fuera de la boca.
- No apliques hielo directamente sobre el diente o la encía.
- No pongas aspirina ni ningún analgésico directamente sobre la zona: no alivia y puede quemar la encía.
- No esperes al día siguiente si hay sangrado, dolor intenso o una pieza movida.
- Diente roto, movido o caído por un golpe
- Dolor intenso que no cede con el analgésico habitual
- Sangrado que no cede tras varios minutos de presión
- Hinchazón visible en la cara o la encía
Un pequeño desportillado sin dolor ni bordes cortantes puede esperar a tu próxima cita. Cualquiera de los síntomas anteriores, no.